Los aeropuertos son infraestructuras críticas nacionales y las consecuencias de un fallo de ciberseguridad van mucho más allá de la pérdida de datos: afectan a la continuidad operativa, la seguridad de los pasajeros y el cumplimiento normativo. DXC trata la ciberseguridad como un requisito fundamental de diseño, no como un elemento añadido a posteriori.
El enfoque de seguridad aeroportuaria de DXC abarca la defensa cibernética, la identidad digital, la protección de datos, la seguridad de los endpoints y la seguridad de los sistemas de tecnología operativa (OT), incluidos los sistemas de control industrial que sustentan la infraestructura de pistas y terminales. DXC también diseña teniendo en cuenta los requisitos de gobernanza, riesgo y cumplimiento específicos del sector de la aviación, alineándose con los marcos exigidos por los reguladores nacionales.
Esto incluye capacidades como la gestión de eventos e información de seguridad (SIEM), la autenticación multifactor, el control de acceso basado en roles, la segmentación de red entre entornos IT y OT y la prevención de pérdida de datos, todo ello orientado a proteger tanto los sistemas de cara al pasajero como la infraestructura operativa crítica que los respalda.