Propiedad y derechos de decisión
Las iniciativas de IA abarcan múltiples equipos sin una propiedad ni una autoridad de decisión claras. Las decisiones se ralentizan, la financiación está fragmentada y los resultados no están vinculados al rendimiento empresarial. Cuando se aborda este problema, la IA se convierte en una capacidad gestionada por el negocio, con una responsabilidad clara, una ejecución más rápida y un impacto medible.